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Capítulo 13
Abram y Lot se separan
13:1 Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo
que tenía, y con él Lot.
13:2 Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro.
13:3 Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar
donde había estado antes su tienda entre Bet-el y Hai,
13:4 al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el
nombre de Jehová.
13:5 También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas.
13:6 Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus
posesiones eran muchas, y no podían morar en un mismo lugar.
13:7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores
del ganado de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra.
13:8 Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos,
entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos.
13:9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí.
Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré
a la izquierda.
13:10 Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella
era de riego, como el huerto de Jehová,
como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a
Sodoma y a Gomorra.
13:11 Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot
hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.
13:12 Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las
ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.
13:13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran
manera.
13:14 Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus
ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y
al occidente.
13:15 Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para
siempre.
13:16 Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede
contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.
13:17 Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a
ti la daré.
13:18 Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre,
que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová.
Capítulo 14
Abram liberta a Lot
14:1 Aconteció en los días de Amrafel rey de Sinar, Arioc rey de Elasar,
Quedorlaomer rey de Elam, y Tidal rey de Goim,
14:2 que éstos hicieron guerra contra Bera rey de Sodoma, contra Birsa rey
de Gomorra, contra Sinab rey de Adma, contra Semeber rey de Zeboim, y contra el
rey de Bela, la cual es Zoar.
14:3 Todos éstos se juntaron en el valle de Sidim, que es el Mar Salado.
14:4 Doce años habían servido a Quedorlaomer, y en el decimotercero se
rebelaron.
14:5 Y en el año decimocuarto vino Quedorlaomer, y los reyes que estaban de
su parte, y derrotaron a los refaítas en Astarot Karnaim, a los zuzitas en Ham,
a los emitas en Save-quiriataim,
14:6 y a los horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Parán, que está
junto al desierto.
14:7 Y volvieron y vinieron a En-mispat, que es Cades, y devastaron todo el
país de los amalecitas, y también al amorreo que habitaba en Hazezontamar.
14:8 Y salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey
de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra ellos batalla en el
valle de Sidim;
14:9 esto es, contra Quedorlaomer rey de Elam, Tidal rey de Goim, Amrafel
rey de Sinar, y Arioc rey de Elasar; cuatro reyes contra cinco.
14:10 Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y cuando huyeron
el rey de Sodoma y el de Gomorra, algunos cayeron allí; y los demás huyeron al
monte.
14:11 Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus
provisiones, y se fueron.
14:12 Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma,
y sus bienes, y se fueron.
14:13 Y vino uno de los que escaparon, y lo anunció a Abram el hebreo, que
habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner,
los cuales eran aliados de Abram.
14:14 Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los
nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan.
14:15 Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue
siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco.
14:16 Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes,
y a las mujeres y demás gente.
Melquisedec bendice a Abram
14:17 Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él
estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle
del Rey.
14:18 Entonces Melquisedec,
rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;
14:19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador
de los cielos y de la tierra;
14:20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y
le dio Abram los diezmos de todo.
14:21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para
ti los bienes.
14:22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios
Altísimo, creador de los cielos y de la tierra,
14:23 que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo
que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram;
14:24 excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte de los
varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, los cuales tomarán su parte.
Capítulo 15
Dios promete a Abram un hijo
15:1 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión,
diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera
grande.
15:2 Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin
hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer?
15:3 Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será
mi heredero un esclavo nacido en mi casa.
15:4 Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino
un hijo tuyo será el que te heredará.
15:5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las
estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. 
15:6 Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.  
15:7 Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte
a heredar esta tierra.
15:8 Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la he de heredar?
15:9 Y le dijo: Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y
un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino.
15:10 Y tomó él todo esto, y los partió por la mitad, y puso cada mitad una
enfrente de la otra; mas no partió las aves.
15:11 Y descendían aves de rapiña sobre los cuerpos muertos, y Abram las
ahuyentaba.
15:12 Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el
temor de una grande oscuridad cayó sobre él.
15:13 Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia
morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. 
15:14 Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de
esto saldrán con gran riqueza. 
15:15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.
15:16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su
colmo la maldad del amorreo hasta aquí.
15:17 Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un horno
humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos.
15:18 En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu
descendencia daré esta tierra,
desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates;
15:19 la tierra de los ceneos, los cenezeos, los admoneos,
15:20 los heteos, los ferezeos, los refaítas,
15:21 los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.
Capítulo 16
Agar e Ismael
16:1 Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que
se llamaba Agar.
16:2 Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te
ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió
Abram al ruego de Sarai.
16:3 Y Sarai mujer de Abram tomó a Agar su sierva egipcia, al cabo de diez
años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a Abram
su marido.
16:4 Y él se llegó a Agar, la cual concibió; y cuando vio que había
concebido, miraba con desprecio a su señora.
16:5 Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti; yo te di mi
sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre
tú y yo.
16:6 Y respondió Abram a Sarai: He aquí, tu sierva está en tu mano; haz con
ella lo que bien te parezca. Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia.
16:7 Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el
desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur.
16:8 Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y
ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora.
16:9 Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo
su mano.
16:10 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu
descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud.
16:11 Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás
a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.
16:12 Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos
contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.
16:13 Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios
que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?
16:14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está
entre Cades y Bered.
16:15 Y Agar dio a luz un hijo a Abram, y llamó Abram el nombre del hijo que
le dio Agar, Ismael.
16:16 Era Abram de edad de ochenta y seis años, cuando Agar dio a luz a
Ismael.
Capítulo 17
La circuncisión, señal del pacto
17:1 Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le
dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.
17:2 Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.
17:3 Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló con él,
diciendo:
17:4 He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes.
17:5 Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham,
porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.
17:6 Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes
saldrán de ti.
17:7 Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti
en sus generaciones, por pacto perpetuo, para
ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti.
17:8 Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que
moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua;
y seré el Dios de ellos.
17:9 Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y
tu descendencia después de ti por sus generaciones.
17:10 Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia
después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.
17:11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal
del pacto entre mí y vosotros.
17:12 Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por
vuestras generaciones; el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier
extranjero, que no fuere de tu linaje.
17:13 Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu
dinero; y estará mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo.
17:14 Y el varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su
prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto.
17:15 Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai,
mas Sara será su nombre.
17:16 Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y
vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella.
17:17 Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su
corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años,
ha de concebir?
17:18 Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti.
17:19 Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y
llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para
sus descendientes después de él.
17:20 Y en cuanto a Ismael, también te he oído; he aquí que le bendeciré, y
le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera; doce príncipes
engendrará, y haré de él una gran nación.
17:21 Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, el que Sara te dará a luz por
este tiempo el año que viene.
17:22 Y acabó de hablar con él, y subió Dios de estar con Abraham.
17:23 Entonces tomó Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos
en su casa, y a todos los comprados por su dinero, a todo varón entre los
domésticos de la casa de Abraham, y circuncidó la carne del prepucio de ellos en
aquel mismo día, como Dios le había dicho.
17:24 Era Abraham de edad de noventa y nueve años cuando circuncidó la carne
de su prepucio.
17:25 E Ismael su hijo era de trece años, cuando fue circuncidada la carne
de su prepucio.
17:26 En el mismo día fueron circuncidados Abraham e Ismael su hijo.
17:27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el
comprado del extranjero por dinero, fueron circuncidados con él.
Capítulo 18
Promesa del nacimiento de Isaac
18:1 Después le apareció Jehová en el encinar de Mamre, estando él sentado a la
puerta de su tienda en el calor del día.
18:2 Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él;
y cuando los vio, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se
postró en tierra,
18:3 y dijo: Señor, si ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no
pases de tu siervo.
18:4 Que se traiga ahora un poco de agua, y lavad vuestros pies; y recostaos
debajo de un árbol,
18:5 y traeré un bocado de pan, y sustentad vuestro corazón, y después
pasaréis; pues por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron:
Haz así como has dicho.
18:6 Entonces Abraham fue de prisa a la tienda a Sara, y le dijo: Toma
pronto tres medidas
de flor de harina, y amasa y haz panes cocidos debajo del rescoldo.
18:7 Y corrió Abraham a las vacas, y tomó un becerro tierno y bueno, y lo
dio al criado, y éste se dio prisa a prepararlo.
18:8 Tomó también mantequilla y leche, y el becerro que había preparado, y
lo puso delante de ellos; y él se estuvo con ellos debajo del árbol, y comieron.
18:9 Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la
tienda.
18:10 Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida,
he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo.
Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él.
18:11 Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había
cesado ya la costumbre de las mujeres.
18:12 Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido
tendré deleite, siendo también mi señor
ya viejo?
18:13 Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara dieciendo:
¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja?
18:14 ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?
Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un
hijo.
18:15 Entonces Sara negó, diciendo: No me reí; porque tuvo miedo. Y él dijo:
No es así, sino que te has reído.
Abraham intercede por Sodoma
18:16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham
iba con ellos acompañándolos.
18:17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer,
18:18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser
benditas en él todas las naciones de la tierra?
18:19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que
guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir
Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.
18:20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra
se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,
18:21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que
ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.
18:22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero
Abraham estaba aún delante de Jehová.
18:23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?
18:24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y
no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él?
18:25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que
sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra,
¿no ha de hacer lo que es justo?
18:26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos
dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos.
18:27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi
Señor, aunque soy polvo y ceniza.
18:28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos
cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco.
18:29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y
respondió: No lo haré por amor a los cuarenta.
18:30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí
treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta.
18:31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se
hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte.
18:32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una
vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los
diez.
18:33 Y Jehová se fue, luego que acabó de hablar a Abraham; y Abraham volvió
a su lugar.
Capítulo 19
Destrucción de Sodoma y Gomorra
19:1 Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot
estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos,
y se inclinó hacia el suelo,
19:2 y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro
siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis,
y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos
quedaremos esta noche.
19:3 Mas él porfió con ellos mucho, y fueron con él, y entraron en su casa;
y les hizo banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.
19:4 Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad,
los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más
viejo.
19:5 Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a
ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.
19:6 Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí,
19:7 y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.
19:8 He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las
sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos
varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.
19:9 Y ellos respondieron: Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para
habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal
que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper
la puerta.
19:10 Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con
ellos, y cerraron la puerta.
19:11 Y a los hombrs que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera
desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta.
19:12 Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus
hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar;
19:13 porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos
ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para
destruirlo.
19:14 Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus
hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir
esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.
19:15 Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo:
Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no
perezcas en el castigo de la ciudad.
19:16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su
mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con
él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.
19:17 Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no
mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que
perezcas.
19:18 Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos.
19:19 He aquí ahora ha hallado vuestro siervo gracia en vuestros ojos, y
habéis engrandecido vuestra misericordia que habéis hecho conmigo dándome la
vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera.
19:20 He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es
pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida.
19:21 Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y
no destruiré la ciudad de que has hablado.
19:22 Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas
llegado allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar.
19:23 El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar.
19:24 Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y
fuego de parte de Jehová desde los cielos;
19:25 y destruyó las ciudades,     
y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto
de la tierra.
19:26 Entonces la mujer de Lot
miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.
19:27 Y subió Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de
Jehová.
19:28 Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella
llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra como el humo de un horno.
19:29 Así, cuando destruyó Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó
de Abraham, y envió fuera a Lot de en medio de la destrucción, al asolar las
ciudades donde Lot estaba.
19:30 Pero Lot subió de Zoar y moró en el monte, y sus dos hijas con él;
porque tuvo miedo de quedarse en Zoar, y habitó en una cueva él y sus dos hijas.
19:31 Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda
varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la
tierra.
19:32 Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y
conservaremos de nuestro padre descendencia.
19:33 Y dieron a beber vino a su padre aquella noche, y entró la mayor, y
durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se
levantó.
19:34 El día siguiente, dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche
pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme
con él, para que conservemos de nuestro padre descendencia.
19:35 Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y se levantó
la menor, y durmió con él; pero él no echó de ver cuándo se acostó ella, ni
cuándo se levantó.
19:36 Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre.
19:37 Y dio a luz la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab, el cual es padre
de los moabitas hasta hoy.
19:38 La menor también dio a luz un hijo, y llamó su nombre Ben- ammi, el
cual es padre de los amonitas hasta hoy.
Capítulo 20
Abraham y Abimelec
20:1 De allí partió Abraham a la tierra del Neguev, y acampó entre Cades y Shur,
y habitó como forastero en Gerar.
20:2 Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. 
Y Abimelec rey de Gerar envió y tomó a Sara.
20:3 Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí,
muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido.
20:4 Mas Abimelec no se había llegado a ella, y dijo: Señor, ¿matarás
también al inocente?
20:5 ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? con
sencillez de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto.
20:6 Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu
corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te
permití que la tocases.
20:7 Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará
por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y
todos los tuyos.
20:8 Entonces Abimelec se levantó de mañana y llamó a todos sus siervos, y
dijo todas estas palabras en los oídos de ellos; y temieron los hombres en gran
manera.
20:9 Después llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿En
qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande
pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo.
20:10 Dijo también Abimelec a Abraham: ¿Qué pensabas, para que hicieses
esto?
20:11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de
Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer.
20:12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de
mi madre, y la tomé por mujer.
20:13 Y cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le
dije: Esta es la merced que tú harás conmigo, que en todos los lugares adonde
lleguemos, digas de mí: Mi hermano es.
20:14 Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas, y se los
dio a Abraham, y le devolvió a Sara su mujer.
20:15 Y dijo Abimelec: He aquí mi tierra está delante de ti; habita donde
bien te parezca.
20:16 Y a Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata a tu hermano; mira
que él te es como un velo para los ojos de todos los que están contigo, y para
con todos; así fue vindicada.
20:17 Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a
sus siervas, y tuvieron hijos.
20:18 Porque Jehová había cerrado completamente toda matriz de la casa de
Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.
Capítulo 21
Nacimiento de Isaac
21:1 Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había
hablado.
21:2 Y Sara concibió
y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho.
21:3 Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz
Sara, Isaac.
21:4 Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac 
de ocho días, como Dios le había mandado.
21:5 Y era Abraham de cien años cuando nació Isaac su hijo.
21:6 Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere,
se reirá conmigo.
21:7 Y añadió: ¿Quién dijera a Abraham que Sara habría de dar de mamar a
hijos? Pues le he dado un hijo en su vejez.
Agar e Ismael son echados de la casa de Abraham
21:8 Y creció el niño, y fue destetado; e hizo Abraham gran banquete el día
que fue destetado Isaac.
21:9 Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cual ésta le había dado a
luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac.
21:10 Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el
hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo.
21:11 Este dicho pareció grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo.
21:12 Entonces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del muchacho
y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te
será llamada descendencia. 
21:13 Y también del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu
descendiente.
21:14 Entonces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de
agua, y lo dio a Agar, poniéndolo sobre su hombro, y le entregó el muchacho, y
la despidió. Y ella salió y anduvo errante por el desierto de Beerseba.
21:15 Y le faltó el agua del odre, y echó al muchacho debajo de un arbusto,
21:16 y se fue y se sentó enfrente, a distancia de un tiro de arco; porque
decía: No veré cuando el muchacho muera. Y cuando ella se sentó enfrente, el
muchacho alzó su voz y lloró.
21:17 Y oyó Dios la voz del muchacho; y el ángel de Dios llamó a Agar desde
el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del
muchacho en donde está.
21:18 Levántate, alza al muchacho, y sostenlo con tu mano, porque yo haré de
él una gran nación.
21:19 Entonces Dios le abrió los ojos, y vio una fuente de agua; y fue y
llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho.
21:20 Y Dios estaba con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y
fue tirador de arco.
21:21 Y habitó en el desierto de Parán; y su madre le tomó mujer de la
tierra de Egipto.
Pacto entre Abraham y Abimelec
21:22 Aconteció en aquel mismo tiempo que habló Abimelec,
y Ficol príncipe de su ejército, a Abraham, diciendo: Dios está contigo en todo
cuanto haces.
21:23 Ahora, pues, júrame aquí por Dios, que no faltarás a mí, ni a mi hijo
ni a mi nieto, sino que conforme a la bondad que yo hice contigo, harás tú
conmigo, y con la tierra en donde has morado.
21:24 Y respondió Abraham: Yo juraré.
21:25 Y Abraham reconvino a Abimelec a causa de un pozo de agua, que los
siervos de Abimelec le habían quitado.
21:26 Y respondió Abimelec: No sé quién haya hecho esto, ni tampoco tú me lo
hiciste saber, ni yo lo he oído hasta hoy.
21:27 Y tomó Abraham ovejas y vacas, y dio a Abimelec; e hicieron ambos
pacto.
21:28 Entonces puso Abraham siete corderas del rebaño aparte.
21:29 Y dijo Abimelec a Abraham: ¿Qué significan esas siete corderas que has
puesto aparte?
21:30 Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que
me sirvan de testimonio de que yo cavé este pozo.
21:31 Por esto llamó a aquel lugar Beerseba; porque allí juraron ambos.
21:32 Así hicieron pacto en Beerseba; y se levantó Abimelec, y Ficol
príncipe de su ejército, y volvieron a tierra de los filisteos.
21:33 Y plantó Abraham un árbol tamarisco en Beerseba, e invocó allí el
nombre de Jehová Dios eterno.
21:34 Y moró Abraham en tierra de los filisteos muchos días.
Capítulo 22
Dios ordena a Abraham que sacrifique a Isaac
22:1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo:
Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
22:2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a
tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo
te diré.
22:3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo
dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se
levantó, y fue al lugar que Dios le dijo.
22:4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos.
22:5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y
el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.
22:6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y
él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.
22:7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él
respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde
está el cordero para el holocausto?
22:8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto,
hijo mío. E iban juntos.
22:9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí
Abraham un altar,
y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña.
22:10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo.
22:11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo:
Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
22:12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada;
porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu
único.
22:13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un
carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y
lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.
22:14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto
se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
22:15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo,
22:16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho
esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo;
22:17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré
tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la
orilla del mar;
y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.
22:18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra,
por cuanto obedeciste a mi voz.
22:19 Y volvió Abraham a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a
Beerseba; y habitó Abraham en Beerseba.
22:20 Aconteció después de estas cosas, que fue dada noticia a Abraham,
diciendo: He aquí que también Milca ha dado a luz hijos a Nacor tu hermano:
22:21 Uz su primogénito, Buz su hermano, Kemuel padre de Aram,
22:22 Quesed, Hazo, Pildas, Jidlaf y Betuel.
22:23 Y Betuel fue el padre de Rebeca. Estos son los ocho hijos que dio a
luz Milca, de Nacor hermano de Abraham.
22:24 Y su concubina, que se llamaba Reúma, dio a luz también a Teba, a
Gaham, a Tahas y a Maaca.
Capítulo 23
Muerte y sepultura de Sara
23:1 Fue la vida de Sara ciento veintisiete años; tantos fueron los años de la
vida de Sara.
23:2 Y murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán; y
vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla.
23:3 Y se levantó Abraham de delante de su muerta, y habló a los hijos de
Het, diciendo:
23:4 Extranjero y forastero soy entre vosotros;
dadme propiedad para sepultura entre vosotros,
y sepultaré mi muerta de delante de mí.
23:5 Y respondieron los hijos de Het a Abraham, y le dijeron:
23:6 Oyenos, señor nuestro; eres un príncipe de Dios entre nosotros; en lo
mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negará
su sepulcro, ni te impedirá que entierres tu muerta.
23:7 Y Abraham se levantó, y se inclinó al pueblo de aquella tierra, a los
hijos de Het,
23:8 y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad de que yo sepulte mi
muerta de delante de mí, oídme, e interceded por mí con Efrón hijo de Zohar,
23:9 para que me dé la cueva de Macpela, que tiene al extremo de su heredad;
que por su justo precio me la dé, para posesión de sepultura en medio de
vosotros.
23:10 Este Efrón estaba entre los hijos de Het; y respondió Efrón heteo a
Abraham, en presencia de los hijos de Het, de todos los que entraban por la
puerta de su ciudad, diciendo:
23:11 No, señor mío, óyeme: te doy la heredad, y te doy también la cueva que
está en ella; en presencia de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu
muerta.
23:12 Entonces Abraham se inclinó delante del pueblo de la tierra,
23:13 y respondió a Efrón en presencia del pueblo de la tierra, deciendo:
Antes, si te place, te ruego que me oigas. Yo daré el precio de la heredad;
tómalo de mí, y sepultaré en ella mi muerta.
23:14 Respondió Efrón a Abraham, diciéndole:
23:15 Señor mío, escúchame: la tierra vale cuatrocientos siclos de plata;
¿qué es esto entre tú y yo? Entierra, pues, tu muerta.
23:16 Entonces Abraham se convino con Efrón, y pesó Abraham a Efrón el
dinero que dijo, en presencia de los hijos de Het, cuatrocientos siclos de
plata,
de buena ley entre mercaderes.
23:17 Y quedó la heredad de Efrón que estaba en Macpela al oriente de Mamre,
la heredad con la cueva que estaba en ella, y todos los árboles que había en la
heredad, y en todos sus contornos,
23:18 como propiedad de Abraham, en presencia de los hijos de Het y de todos
los que entraban por la puerta de la ciudad.
23:19 Después de esto sepultó Abraham a Sara su mujer en la cueva de la
heredad de Macpela al oriente de Mamre, que es Hebrón, en la tierra de Canaán.
23:20 Y quedó la heredad y la cueva que en ella había, de Abraham, como una
posesión para sepultura, recibida de los hijos de Het.
Capítulo 24
Abraham busca esposa para Isaac
24:1 Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a
Abraham en todo.
24:2 Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el
que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo,
24:3 y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra,
que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales
yo habito;
24:4 sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi
hijo Isaac.
24:5 El criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a
esta tierra. ¿Volveré, pues, tu hijo a la tierra de donde saliste?
24:6 Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá.
24:7 Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la
tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu descendencia daré
esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para
mi hijo.
24:8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi
juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo.
24:9 Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y
le juró sobre este negocio.
24:10 Y el criado tomó diez camellos de los camellos de su señor, y se fue,
tomando toda clase de regalos escogidos de su señor; y puesto en camino, llegó a
Mesopotamia, a la ciudad de Nacor.
24:11 E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de
agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las doncellas por agua.
24:12 Y dijo: Oh Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener
hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham.
24:13 He aquí yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones
de esta ciudad salen por agua.
24:14 Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu cántaro, te
ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber a tus
camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto
conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor.
24:15 Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que
había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual
salía con su cántaro sobre su hombro.
24:16 Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varón no
había conocido; la cual descendió a la fuente, y llenó su cántaro, y se volvía.
24:17 Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: Te ruego que me des a
beber un poco de agua de tu cántaro.
24:18 Ella respondió: Bebe, señor mío; y se dio prisa a bajar su cántaro
sobre su mano, y le dio a beber.
24:19 Y cuando acabó de darle de beber, dijo: También para tus camellos
sacaré agua, hasta que acaben de beber.
24:20 Y se dio prisa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al
pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos.
24:21 Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehová
había prosperado su viaje, o no.
24:22 Y cuando los camellos acabaron de beber, le dio el hombre un pendiente
de oro que pesaba medio siclo,
y dos brazaletes que pesaban diez,
24:23 y dijo: ¿De quién eres hija? Te ruego que me digas: ¿hay en casa de tu
padre lugar donde posemos?
24:24 Y ella respondió: Soy hija de Betuel hijo de Milca, el cual ella dio a
luz a Nacor.
24:25 Y añadió: También hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar
para posar.
24:26 El hombre entonces se inclinó, y adoró a Jehová,
24:27 y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de mi amo Abraham, que no apartó de
mi amo su misericordia y su verdad, guiándome Jehová en el camino a casa de los
hermanos de mi amo.
24:28 Y la doncella corrió, e hizo saber en casa de su madre estas cosas.
24:29 Y Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió afuera
hacia el hombre, a la fuente.
24:30 Y cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana,
que decía: Así me habló aquel hombre, vino a él; y he aquí que estaba con los
camellos junto a la fuente.
24:31 Y le dijo: Ven, bendito de Jehová; ¿por qué estás fuera? He preparado
la casa, y el lugar para los camellos.
24:32 Entonces el hombre vino a casa, y Labán desató los camellos; y les dio
paja y forraje, y agua para lavar los pies de él, y los pies de los hombres que
con él venían.
24:33 Y le pusieron delante qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya
dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla.
24:34 Entonces dijo: Yo soy criado de Abraham.
24:35 Y Jehová ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha engrandecido; y le ha
dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.
24:36 Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez un hijo a mi señor,
quien le ha dado a él todo cuanto tiene.
24:37 Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomarás para mi hijo mujer de las
hijas de los cananeos, en cuya tierra habito;
24:38 sino que irás a la casa de mi padre y a mi parentela, y tomarás mujer
para mi hijo.
24:39 Y yo dije: Quizás la mujer no querrá seguirme.
24:40 Entonces él me respondió: Jehová, en cuya presencia he andado, enviará
su ángel contigo, y prosperará tu camino; y tomarás para mi hijo mujer de mi
familia y de la casa de mi padre.
24:41 Entonces serás libre de mi juramento, cuando hayas llegado a mi
familia; y si no te la dieren, serás libre de mi juramento.
24:42 Llegué, pues, hoy a la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi señor
Abraham, si tú prosperas ahora mi camino por el cual ando,
24:43 he aquí yo estoy junto a la fuente de agua; sea, pues, que la doncella
que saliere por agua, a la cual dijere: Dame de beber, te ruego, un poco de agua
de tu cántaro,
24:44 y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré
agua; sea ésta la mujer que destinó Jehová para el hijo de mi señor.
24:45 Antes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca, que salía
con su cántaro sobre su hombro; y descendió a la fuente, y sacó agua; y le dije:
te ruego que me des de beber.
24:46 Y bajó prontamente su cántaro de encima de sí, y dijo: Bebe, y también
a tus camellos daré de beber. Y bebí, y dio también de beber a mis camellos.
24:47 Entonces le pregunté, y dije: ¿De quién eres hija? Y ella respondió:
Hija de Betuel hijo de Nacor, que le dio a luz Milca. Entonces le puse un
pendiente en su nariz, y brazaletes en sus brazos;
24:48 y me incliné y adoré a Jehová, y bendije a Jehová Dios de mi señor
Abraham, que me había guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano
de mi señor para su hijo.
24:49 Ahora, pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor,
declarádmelo; y si no, declarádmelo; y me iré a la diestra o a la siniestra.
24:50 Entonces Labán y Betuel respondieron y dijeron: De Jehová ha salido
esto; no podemos hablarte malo ni bueno.
24:51 He ahí Rebeca delante de ti; tómala y vete, y sea mujer del hijo de tu
señor, como lo ha dicho Jehová.
24:52 Cuando el criado de Abraham oyó sus palabras, se inclinó en tierra
ante Jehová.
24:53 Y sacó el criado alhajas de plata y alhajas de oro, y vestidos, y dio
a Rebeca; también dio cosas preciosas a su hermano y a su madre.
24:54 Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron;
y levantándose de mañana, dijo: Enviadme a mi señor.
24:55 Entonces respondieron su hermano y su madre: Espere la doncella con
nosotros a lo menos diez días, y después irá.
24:56 Y él les dijo: No me detengáis, ya que Jehová ha prosperado mi camino;
despachadme para que me vaya a mi señor.
24:57 Ellos respondieron entonces: Llamemos a la doncella y preguntémosle.
24:58 Y llamaron a Rebeca, y le dijeron: ¿Irás tú con este varón? Y ella
respondió: Sí, iré.
24:59 Entonces dejaron ir a Rebeca su hermana, y a su nodriza, y al criado
de Abraham y a sus hombres.
24:60 Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé madre de
millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos.
24:61 Entonces se levantó Rebeca y sus doncellas, y montaron en los
camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó a Rebeca, y se fue.
24:62 Y venía Isaac del pozo del Viviente-que-me-ve; porque él habitaba en
el Neguev.
24:63 Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde; y
alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían.
24:64 Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello;
24:65 porque había preguntado al criado: ¿Quién es este varón que viene por
el campo hacia nosotros? Y el criado había respondido: Este es mi señor. Ella
entonces tomó el velo, y se cubrió.
24:66 Entonces el criado contó a Isaac todo lo que había hecho.
24:67 Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por
mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la muerte de su madre.
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