Jueces 4:4 comienza presentándonos a Débora como profetisa y jueza de Israel.
Antes de hablar de sus grandes acciones, la Biblia nos muestra algo acerca de su identidad.
Débora sabía quién era y sabía a quién pertenecía.
Ella no estaba simplemente haciendo algo bueno. Estaba funcionando dentro del propósito que Dios había puesto sobre su vida.
Hay personas que conocen muchas cosas acerca de Dios, pero todavía no han descubierto plenamente quiénes son en Él.
Débora parece haber llegado a un lugar donde su identidad estaba profundamente conectada con su llamado.